«Agni subió altísimo, hasta tocar el cielo: abrió la puerta
del mundo del cielo, ciertamente Agni es el señor del mundo del cielo", se
lee en Aitareya Brahmana III.42, fechado hacia el 900 a.C como complemento del
Rig Veda por Mahidasa Aitareya y sus discípulos. Para Ananda K. Coomaraswamy “corresponde
al «mito» de la
Ascensión de Cristo y a su sedencia en condominio a la diestra
del Padre”.

Así que el mitema de la Ascensión es, ciertamente, muy antiguo. Lo
encontramos en todas las épocas y lugares, desde el chamanismo siberiano hasta
La Divina Comedia de Dante, la cual parece que tomó como punto de referencia
las tradiciones islámicas sobre el
Viaje Nocturno y Ascensión de Muhammad
(Mahoma), así como los escritos del maestro sufí andalusí Ibn al Arabi sobre la
escatología musulmana y la citada tradición ascensional de Muhammad desde el
monte Moriah de Jerusalén hasta muy cerca de la faz de Dios, sobre el cual he
escrito en varios libros (
Guía espiritual y artística de San Baudelio, y en
Perdidosen el Mundo Imaginal muy especialmente).