domingo, 4 de diciembre de 2011
Mundo Imaginal escatológico en el Bhagavad Gita -1-
Hacia el 600 a.C -cuando se estaba creando en la península ibérica la fase primitiva celtibérica- se escribieron en India los 700 versos del Bhagavad Gita, (Canto del Señor), dentro del Mahabharata, que no llegó a Occidente hasta 1785. Un auténtico Upanishad, a fe mía... Extraordinario... He aquí algunos párrafos que he seleccionado sobre ese Mundus Imaginalis escatológico, con traducción y anotaciones de Consuelo Martín (edición del libro en Ed. Trotta).
8.5. Y en el momento de la muerte, el que al abandonar el cuerpo sólo piensa en mí, penetra en mi estado de Ser. De esto no hay duda.
- Comentario de Sankara: "No hay ninguna duda acerca de esto, respecto a si llega a mí o no (1). Esta regla no se aplica únicamente a mí.
8.6. Hijo de Kunti, si en los últimos momentos, alguien abandona el cuerpo mientras piensa en cualquier otra entidad, por haberla tenido siempre en su pensamiento, hacia ella se encamina.
- Comentario de Sankara: "Estará absorbo en aquella entidad en la que tenga habitualmente su pensamiento. Y teniendo en cuenta que los últimos pensamientos son la causa de la adquisición del siguiente cuerpo..."
14:14. Si un ser encarnado muere mientras la armonía de sattva prevalece, llega a las regiones puras (2) de los que conocen lo más elevado.
- Comentario de Sankara: "Aquellos que conocen lo más elevado son los que conocen los principios" (3)
domingo, 27 de noviembre de 2011
Mundo Imaginal en Ramana Maharshi (1)
VÍAS ASTRALES-MUNDOS MÁS ALTOS
31.enero.1946
(Cartas desde Sri Ramanasramam)
Esta mañana después de leer un artículo en el periódico
sobre las vías más allá del sol y los mundos más altos, Bhagavan dijo, «Ellos
escriben mucho sobre las vías más allá del sol y otros planetas, y los felices
mundos por encima de ellos. Todos esos mundos son también como este mundo. No
hay nada especialmente grande en ellos.
Aquí, una canción está siendo transmitida por la radio. La última vez, era desde Madrás. Ahora es desde Tiruchirapalli. Si la sintonizan de nuevo será desde Mysore. Todos estos lugares están en Tiruvannamalai, en este breve tiempo. Es lo mismo con los otros mundos. Ustedes solo tienen que volver sus mentes hacia ellos. Pueden verlos todos en un momento. ¿Pero de qué sirve? Ustedes meramente irán de un lugar a otro cansándose y disgustándose. ¿Dónde está shanti (la paz)? Si la quieren, deben conocer la verdad eterna. Si no pueden conocer eso, la mente no se absorberá en shanti».
Aquí, una canción está siendo transmitida por la radio. La última vez, era desde Madrás. Ahora es desde Tiruchirapalli. Si la sintonizan de nuevo será desde Mysore. Todos estos lugares están en Tiruvannamalai, en este breve tiempo. Es lo mismo con los otros mundos. Ustedes solo tienen que volver sus mentes hacia ellos. Pueden verlos todos en un momento. ¿Pero de qué sirve? Ustedes meramente irán de un lugar a otro cansándose y disgustándose. ¿Dónde está shanti (la paz)? Si la quieren, deben conocer la verdad eterna. Si no pueden conocer eso, la mente no se absorberá en shanti».
Similarmente, alguien preguntó a Bhagavan
hace algún tiempo, «La gente habla del Vaikunta,
Kailasa, Indraloka, Chandraloka,
etc. ¿Existen ellos realmente?»
Bhagavan contestó, «Ciertamente. Usted puede
estar seguro de que todos existen. Allí también un Swami como yo estará sentado
sobre un cojín y los discípulos estarán sentados alrededor de él. Ellos preguntaran
algo y él dirá algo en respuesta. Todo será más o menos como esto. ¿Y qué? Si
uno ve el Chandraloka, preguntará por el Indraloka y después del Indraloka, el Vaikunta
y después del Vaikunta, el Kailasa y así sucesivamente. Y la mente continúa vagando
errante. ¿Dónde está shanti? Si se quiere shanti, el único método
correcto de obtenerla es por la auto-indagación. Por la auto-indagación es posible
la auto-realización. Si uno realiza el Sí mismo, uno puede ver todos estos
mundos dentro de uno mismo. La fuente de todo es el propio sí mismo de uno, y
si uno realiza el Sí mismo, uno no encontrará nada diferente del Sí mismo.
Entonces estas preguntas no surgirán. Puede haber o puede no haber un Vaikunta
o un Kailasa, pero es un hecho que usted está aquí, ¿no? ¿Cómo es usted? ¿Dónde
es usted? Después de que conozca estas cosas, usted puede pensar en todos esos
mundos».
martes, 15 de noviembre de 2011
Ramana Maharshi y Jung -5- Consideraciones
Nota previa de Ángel Almazán: La serie de artículos sobre Jung y su posicionamiento ante las doctrinas y técnicas orientales, y su viaje a India rehuyendo visitar a Ramana Maharshi, que tiene su culmen en el anterior post en el que expresaba mi opinión sobre esta negativa de Jung a ver a Ramana Maharshi, ha tenido algunos comentarios en dicho post. Gianfranco Martin Monaco, que me motivó a escribir estos posts al preguntarme por email los motivos posibles de tal actitud de Jung a no ver a Ramana Maharshi, y que ya ha participado en esta serie con un post, ha enviado de nuevo un comentario que merece colocarse como post.. Y cuyo texto es el siguiente.
Consideraciones a la serie Ramana Maharshi-Jung
Gianfranco Martin Monaco
Creo que lo fundamental de toda esta serie de post con
respecto al tema Jung-Ramana era simplemente arrojar alguna luz (aunque sea a través
de ciertas hipótesis siempre falibles) de porqué un investigador de la Conciencia de la talla
de Jung no quiso ir a conocer a un Sabio-Santo de la envergadura de Sri Ramana
pudiendo haberlo hecho dada la posibilidad coyuntural que se dio en la vida de
Jung.
Sean cuales sean las razones que en su fuero intimo Jung
haya tenido para tomar esa decisión es innegable y de perogrullo que estaba en
su derecho y que las razones que pudo haber tenido son totalmente validas dado
el sentido que para Jung pudo haber tenido el no haberse expuesto a la
presencia de Sri Ramana así como a la profundización de su Vía. Tal como dice Ángel
no estaba en el dharma ni en la ecuación personal de Jung encontrarse con
Ramana y en profundizar en el Advaita Vedanta.
Además están todas las razones y datos ya mencionadas por Ángel
que de alguna manera hacen entrever que evidentemente la Vía del Vedanta no era
propicia ni afín a Jung, todo eso y otros factores más, sin duda, que dejan casi
en evidencia que no se debe tomar como algo criticable la actitud de Jung hacia
Ramana y al "planteamiento" oriental en general.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Ramana Maharshi y Jung -3- Mi opinión
Podría
escribirse un libro para ahondar en las razones por las que C.G. Jung (1875-1961)
no quiso desplazarse desde Madras al ashram de Ramana Maharshi (1879-1950) en
Tiruvannamalai, al pie del monte sacro Arunachala, a comienzos de 1938 durante
su viaje por India. Se han formulado muchas hipótesis al respecto e incluso
Jung dio diversas explicaciones a lo largo de su vida.
En
Calcuta Jung tuvo que pasar diez días hospitalizado tras enfermar de disentería
y, convaleciente, recaló luego en el puerto de Madrás, que se encuentra a casi
200 kms de Tiruvannamalai por malos caminos. Jung tenía 62 años. ¿Quizás se
sintió débil físicamente para adentrarse por el sur de la India hasta el áshram de
Ramana Maharshi? Tal excusa no la da
Jung en ningún momento, que yo sepa, así que no habrá que tenerla como motivo
suficiente.
En
mi opinión lo que se desprende de la lectura de los textos de Jung referidos a
Ramana Maharshi para explicar su negativa a verle es que realmente no estaba a
la sazón interesado por las enseñanzas de Ramana Maharshi (cuatro años más
joven que Jung, por cierto). Creo que le consideraba “un gurú más del montón” y
no, precisamente, de los más interesantes para él. Y sobreentiendo asimismo que los gurús no tenían nada que ofrecerle a él, pues consideraba que no estaban “individuados”
sino subsumidos por una identificación con el arquetipo del “Viejo Sabio”, o
sea, que sufrían una “inflacción psíquica” (en la terminología jungiana).
viernes, 11 de noviembre de 2011
Jung y Oriente: incomprensión de la Meditación Oriental
Nota previa de Ángel Almazán: El psicólogo Gianfranco Martin Monaco ha sido el impulsor de la serie de posts que estoy escribiendo para tratar de explicar por qué Jung no quiso ver a Ramana Maharshi en 1938. Por email me ha expresado algunas de sus opiniones y ha tenido la gentileza de permitir su publicación en este blog, lo que le agradezco.
Anotaciones sobre Jung y su incomprensión de la Meditación Oriental
Gianfranco Monaco
Es bien sabido en los círculos transpersonales que en este
movimiento hay dos posturas fundamentales que si bien comparten algunas
cuestiones de fondo en otras enfatizan perspectivas no compatibles. Estas dos
grandes posturas son las llamadas Psicología
de las Alturas cuyas figuras principales son Wilber, Assagioli, Maslow,
Frankl, Etc., esta perspectiva fundamenta principalmente su mirada en las
tradiciones orientales (Budismo e Hinduismo principalmente), mientras que
por su parte la llamada Psicología de las
Profundidades tiene como exponentes a Jung, Grof, Washburn, el mismo Freud,
Reich, Lowen etc.
Se puede decir que, así como la Psicología de las Alturas fundamenta su mirada
principalmente en las tradiciones orientales, la Psicología de las Profundidades lo hace en las
tradiciones esotéricas occidentales (por lo menos en algunas tal como lo hizo
Jung por ejemplo); de hecho se podría decir que una corriente fundamental
dentro del movimiento transpersonal es Junguiana y neo-Jungiana. Hago mención a
todo esto para contextualizar las posturas de Jung con respecto a Oriente cuando
se refiere al planteamiento No-Dual representado tan magistralmente por Sri
Ramana, quien en este caso sería el blanco de las críticas y cuestionamientos
que hace Jung en relación a la espiritualidad oriental especialmente en su
prólogo al libro de Zinmmer sobre las enseñanzas de Ramana Maharshi.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Alquimia en Jung -6-
Si en los post anteriores de esta serie alquímico-junguiana resumí la interpretación psicológica de la Alquimia llevada a cabo por Jung (previamente publicadas en Soriaymas), en este voy a centrarme un poco en los aspectos biográficos de Jung relacionados con la Alquimia.
La
inmersión psicótica de Jung tras su ruptura con Freud y su amante Sabina Spilrein comenzó en 1912 y se prolongó hasta 1919.
Todo lo que surgió como lava volcánica irrumpiendo de su inconsciente, a lo que aplicó una técnica que luego denominaría “imaginación activa”,
fue la “materia prima” para su obra científica a la que dedicó el resto de su vida, y ahora buena parte
de tal material lo conocemos al publicase el Libro Rojo en 2010.
"Los años en que yo trataba de aclarar las imágenes internas constituyeron la época más importante de mi vida... Toda mi actividad posterior consistió en perfeccionar lo que brotó del inconsciente, y que comenzó inundándome a mí. Constituyó la materia prima para la obra de mi vida" (Memorias de Jung).
"Los años en que yo trataba de aclarar las imágenes internas constituyeron la época más importante de mi vida... Toda mi actividad posterior consistió en perfeccionar lo que brotó del inconsciente, y que comenzó inundándome a mí. Constituyó la materia prima para la obra de mi vida" (Memorias de Jung).
Aniela Jaffé
señala que “en realidad, el análisis científico de las imaginaciones exigió a
Jung un trabajo bastante prolongado: sólo al cabo de veinte años
aproximadamente consiguió él dar a los contenidos de las mismas una interpretación
más o menos satisfactoria”.
martes, 8 de noviembre de 2011
C.G. Jung y la familia Rockefeller
![]() |
| Edith Rockefeller y Harold F. MacCormick |
Creo que al apoyo financiero y filantropía de tres familias multimillonarias norteamericanas, le debe Jung en gran parte el asentamiento y difusión de su Psicología de las Profundidades en los EEUU e Inglaterra.
Carl Gustav Jung fue
invitado por el gobierno indobritánico en diciembre de 1937 y le acompañó su
amigo Harold Fowler
McCormick, Jr. (1898–1973), nieto del multimillonario John D. Rockefeller, al
ser su madre Edith
(1872–1932) fruto de su matrimonio con el millonario Harold F. MacCormick.
Edith había sido analizada de su agarofobia por Jung y su esposo también acogió
el junguismo.
Con
Fowler MacCormick había visitado previamente, en 1925, los Indios Pueblo de
Nuevo México, y con él viajaría igualmente a Austria e Italia en 1957. Entre
ambos hubo una gran amistad.
Jung, por otra parte, tenía mucho que agradecer a su madre pues su dinero, o mejor dicho, el de J.D. Rockefeller, fue el que sirvió para que el junguismo dispusiese de sede para el Club de Psicología, primero en un edificio alquilado en una de las zonas más adineradas de Zúrich en febrero de 1916, y después con la compra de un edificio propio en la Gemeindestrasse, donde todavía existe.
Jung, por otra parte, tenía mucho que agradecer a su madre pues su dinero, o mejor dicho, el de J.D. Rockefeller, fue el que sirvió para que el junguismo dispusiese de sede para el Club de Psicología, primero en un edificio alquilado en una de las zonas más adineradas de Zúrich en febrero de 1916, y después con la compra de un edificio propio en la Gemeindestrasse, donde todavía existe.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Ramana Maharshi y Jung -2-
¿Por qué razón Jung no se entrevistó con Ramana en su viaje a India de finales de 1937 e inicios de 1938 pudiendo haberlo hecho cuando estaba en Madras? Jung ha dado diversas excusas tratando de justificar tal decisión suya desde nada más regresar de tal viaje hasta casi el final de su vida (en sus Memorias). Sus biógrafos han tratado de encontrar más respuestas posibles. Amigos suyos que conocían la obra de Ramana quedaron estupefactos al saber que evitó visitarle en su áshram al pie del monte Arunachala, como les aconteció al indólogo Heinrich Zimmer (1890-1943) y al sociólogo y doctor Gualthernus H. Mees. Asimismo la postura ambivalente hacia Ramana Maharshi que expone en 1944 Jung en el prólogo al libro de Zimmer Der Weg zum Selbst. The Way to the Self (léase en inglés) resulta patética para muchos esoteristas y, particularmente, para muchos devotos de Ramana Maharshi, aunque las partes más favorables hayan servido a su vez de prólogo para la recopilación de escritos de Ramana recogidos en el libro Enseñanzas Espirituales.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Biografía de Jung por Jean-Jacques Antier
Un buen libro, sin duda, es Jung o la experiencia de lo sagrado ("de lo divino" en su título original en francés) de J.J. Antier publicado en octubre por Kairós en su colección "Vitae" con pastas duras. El índice exhaustivo que he publicado en Soriaymas da idea ya de la cantidad de circunstancias vitales de C.G. Jung que ha referenciado este novelista y biógrafo francés que, es de reconocer, ha sido bastante benevolente con Jung en la forma en que ha descrito su compleja vida y fecunda obra bibliográfica.
Antier ha recurrido fundamentalmente a dos fuentes informativas para escribir esta biografía con cierto estilo literario: las memorias de Jung y las cartas. En diversas ocasiones he mencionado que es una pena que la publicación de las Obras Completas de Jung por parte de editorial Trota hayan comenzado con sus escritos iniciales psiquiátricos y que la abundante correspondencia epistolar de Jung no se haya publicado todavía.
Para quienes conocemos la obra junguiana publicada en castellano, tales cartas son lo más esperado (aparte del Libro Rojo, no ha mucho publicado en castellano, y el Mysterium Coniunctionis, del que afortunadamente dispongo de una traducción privada desde hace una década); las cartas entre Freud y Jung ya se publicaron, por cierto, hace unas décadas. Así que la profusa selección de párrafos de muchas cartas de Jung en esta biografía junguiana es muy de agradecer a J.J. Antier.
Antier ha recurrido fundamentalmente a dos fuentes informativas para escribir esta biografía con cierto estilo literario: las memorias de Jung y las cartas. En diversas ocasiones he mencionado que es una pena que la publicación de las Obras Completas de Jung por parte de editorial Trota hayan comenzado con sus escritos iniciales psiquiátricos y que la abundante correspondencia epistolar de Jung no se haya publicado todavía.
Para quienes conocemos la obra junguiana publicada en castellano, tales cartas son lo más esperado (aparte del Libro Rojo, no ha mucho publicado en castellano, y el Mysterium Coniunctionis, del que afortunadamente dispongo de una traducción privada desde hace una década); las cartas entre Freud y Jung ya se publicaron, por cierto, hace unas décadas. Así que la profusa selección de párrafos de muchas cartas de Jung en esta biografía junguiana es muy de agradecer a J.J. Antier.
martes, 1 de noviembre de 2011
Ramana Maharshi y Jung -1-
Nota previa: En la introducción del libro Enseñanzas Espirituales de Ramana Maharshi, publicado en España por Ed. Kairós (libro que recomendamos plenamente), se incluyó una selección del texto introductorio de C.G. Jung -"Sobre el santón hindú"- al libro de su fallecido amigo e indólogo Heinrich Zimmer (1890-1943) Der Weg zum Selbst. The Way to the Self. Vida y enseñanzas de Bhagavan Sri Ramana Maharshi. He aquí el texto selectivo que citamos y que escribió Jung en 1944...
lunes, 31 de octubre de 2011
Culto a los Muertos: mi visión junguiana juvenil
El culto a los muertos tiene su cénit en este mes de noviembre
Ángel Almazán - Soria Semanal, 12-noviembre-1985
![]() |
| Infierno en pintura románica -Gormaz (Soria) |
El misterio de la muerte atrae y atemoriza, fascina y sobrecoge. Sucedía así en la antiguedad y sigue ocurriendo hoy día... Es inevitable que la muerte provoque en nuestra psique dos reacciones contrapuestas al mismo tiempo. Además, como la Psicología Analítica ha demostrado, todavía llevamos dentro de nuestro psiquismo unas raíces ancestrales que nos impulsan inconscientemente a reaccionar con la psicología propia del "primitivo" [hombre arcaico], sobre todo cuando nos enfrentamos ante lo desconocido, lo misterioso, lo numinoso e inaprehensible.
En los pueblos primitivos animistas se cree finalmente que toda la naturaleza está impregnada de espíritus y durante la noche las ánimas rondan por el poblado. En nuestra cultura católica aún subsiste en cierto modo esta creencia, referida en concreto al Día de Todos los Santos y de Todos los Difuntos. Así, por ejemplo, hasta mediados del siglo pasado estaba muy extendida la creencia popular de que los difuntos recientes, o mejor dicho, las almas que padecían en el Purgatorio, tenían permiso de retornar a casa y pasar unas horas con los pacientes durante la noche de Todos los Santos.
En los diferentes rituales que las religiones utilizaron y emplean aún se intenta, inconscientemente, aplacar el mal humor, la ira, venganza y desasosiego que puede provocar el regreso del difunto. Inconscientemente el creyente siente la presencia del ánima purgante en torno a los lugares que el difunto amó en vida.
domingo, 30 de octubre de 2011
Jung y Oriente, Viaje a India
Transcrito de sus memorias (Recuerdos, sueños, pensamientos), libro imprescindible para una correcta comprensión de la vida y y obra de C.G. Jung (1875-1961)
Conversé bastante con V. Subramanya Iyer, el gurú del
maharajá de Mysore, de quien fui huésped por algún tiempo, también conversé con
muchos otros cuyos nombres por desgracia he olvidado. Por el contrario, evité
el encuentro con los llamados «santones». Los evité porque debía contentarme
con mi propia verdad y no me estaba permitido aceptar más que lo que yo mismo
podía alcanzar. Me hubiera parecido un robo si hubiera querido aprender de los
santones y aceptar para mí su verdad. Su sabiduría pertenece a ellos y a mí
sólo me pertenece lo que procede de mí mismo. Tanto más cuanto que en Europa no
puedo pedir ningún préstamo a Oriente, sino que debo vivir por mí mismo, de lo
que dice mi interior o lo que la naturaleza me aporta.
El viaje a la India (1938) no surgió por mi propia voluntad
sino que he de agradecerlo a una invitación del Gobierno indio-británico a
participar en las festividades que tenían lugar con ocasión del jubileo de los
25 años de la Universidad de Calcuta.
Por entonces había leído ya mucho acerca de la filosofía
india y la historia de la religión y estaba profundamente convencido del valor
de la sabiduría oriental. Pero debía viajar, por así decirlo, como un ser
autárquico y permanecí en mí mismo como un homúnculo en el alambique. La India
me impresionó como un sueño, pues buscaba y me busco a mí mismo, a mi propia
verdad. Así, pues, el viaje constituyó un intermezzo en mi preocupación
intensiva de entonces por la filosofía alquímica. Ésta no me dejaba tranquilo,
sino que por el contrario me indujo a llevarme conmigo el primer tomo del Theatrum Chemicum de 1602 que contiene
los escritos más importantes de Gerardo Dorneo. En el transcurso del viaje
estudié el libro desde el principio hasta el final. De este modo se estableció
un constante contacto entre el ideario de la Europa antigua y las impresiones
de un espíritu cultural extraño.
Ambas cosas procedían en línea directa de las primitivas
experiencias anímicas del inconsciente y por ello se establecen consideraciones
iguales o semejantes o por lo menos comparables entre sí.
En la India estuve por vez primera bajo la impresión
inmediata de una cultura extraña, altamente diferenciada. En mi viaje por
África fueron decisivas impresiones distintas por completo a la cultura; y en
África del Norte nunca tuve ocasión de hablar con ningún hombre que fuese capaz
de definir su cultura. Pero ahora tuve ocasión de hablar con representantes del
espíritu indio y de comparar éste con el espíritu europeo. Esto era de suma
importancia para mí.
![]() |
| V. Subramanya Iyer |
No subestimo por completo la importante figura del santón
indio, pero no está a mi alcance valorarlo correctamente como un fenómeno
aislado. Así, por ejemplo, no sé si la sabiduría que él expresa es una
manifestación propia o un proverbio que circula por el país desde hace mil años.
Recuerdo un suceso típico en Ceilán. Dos campesinos conducían con sus
bicicletas sus carros en dirección contraria en una calle estrecha. En lugar de
la esperada disputa cada uno de ellos murmuró palabras de discreta cortesía que
sonaban como «adûkan anâtman» y significaba: «Molestia pasajera, no hay alma
(individual).» ¿Fue algo inusitado? ¿Era típicamente indio?
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