Nota previa de Ángel Almazán: El psicólogo Gianfranco Martin Monaco ha sido el impulsor de la serie de posts que estoy escribiendo para tratar de explicar por qué Jung no quiso ver a Ramana Maharshi en 1938. Por email me ha expresado algunas de sus opiniones y ha tenido la gentileza de permitir su publicación en este blog, lo que le agradezco.
Anotaciones sobre Jung y su incomprensión de la Meditación Oriental
Gianfranco Monaco
Es bien sabido en los círculos transpersonales que en este
movimiento hay dos posturas fundamentales que si bien comparten algunas
cuestiones de fondo en otras enfatizan perspectivas no compatibles. Estas dos
grandes posturas son las llamadas Psicología
de las Alturas cuyas figuras principales son Wilber, Assagioli, Maslow,
Frankl, Etc., esta perspectiva fundamenta principalmente su mirada en las
tradiciones orientales (Budismo e Hinduismo principalmente), mientras que
por su parte la llamada Psicología de las
Profundidades tiene como exponentes a Jung, Grof, Washburn, el mismo Freud,
Reich, Lowen etc.
Se puede decir que, así como la Psicología de las Alturas fundamenta su mirada
principalmente en las tradiciones orientales, la Psicología de las Profundidades lo hace en las
tradiciones esotéricas occidentales (por lo menos en algunas tal como lo hizo
Jung por ejemplo); de hecho se podría decir que una corriente fundamental
dentro del movimiento transpersonal es Junguiana y neo-Jungiana. Hago mención a
todo esto para contextualizar las posturas de Jung con respecto a Oriente cuando
se refiere al planteamiento No-Dual representado tan magistralmente por Sri
Ramana, quien en este caso sería el blanco de las críticas y cuestionamientos
que hace Jung en relación a la espiritualidad oriental especialmente en su
prólogo al libro de Zinmmer sobre las enseñanzas de Ramana Maharshi.