viernes, 26 de noviembre de 2010

Mundo Imaginal en Corbin -1-

MUNDO IMAGINARIO Y MUNDO IMAGINAL (a)
Henry Corbin 
Publicado en la revista Axis Mundi, nº 4. Trad. de Agustín López

Introducción 


Me propongo desarrollar a lo largo de esta conferencia (1) un orden de realidad preciso, que corresponde a un modo de percepción igualmente preciso, y que designo por la expresión latina mundus imaginalis; la terminología latina tiene la ventaja de proporcionarnos un punto de referencia fijo, con el que poder comparar y calibrar los equivalentes, más o menos fluctuantes, que nos sugieren nuestras lenguas occidentales modernas. 

Se hace necesaria una justificación inicial. La elección de estas dos palabras se me impuso como ineludible, desde hace ya tiempo, pues no podía servirme de la palabra "imaginario" para expresar lo que tenía que traducir o lo que quería decir. Esto no es una crítica a quienes entre nosotros recurren a este término, obligados por los usos de la lengua, puesto que, al mismo tiempo, cabe la posibilidad de intentar, con toda justicia, revalorizarla en un sentido positivo. No obstante, por más que nos esforcemos, no podemos impedir que, en el uso corriente y no premeditado, el término "imaginario" equivalga a "irreal", designando algo que está fuera del ser y del existir, en suma, lo utópico. Y si tenía una necesidad absoluta de encontrar otro término es porque desde hace ya buen número de años he sido, por vocación y por profesión, intérprete de unos textos árabes y persas, cuyo sentido habría sin duda ninguna traicionado si para su traducción me hubiese servido pura y simplemente -y aunque lo hubiese hecho con todas las precauciones posibles- de la palabra "imaginario". Necesitaba imperiosamente encontrar otro término si no quería inducir a error al lector occidental, al que es preciso sustraer a ciertos hábitos de pensamiento hace tiempo adquiridos, para despertarle a otro orden de cosas al que nuestros sentidos deben despertar, misión que es precisamente la que se propone nuestra "Sociedad de simbolismo". 

Dicho de otro modo, el que corrientemente nos refiramos a lo imaginario como lo irreal o utópico, es síntoma de algo. Un algo en contraste con lo cual podríamos examinar, aunque fuera brevemente, el orden de realidad que yo designo como mundus imaginalis, y que es lo que los teósofos del Islam denominan el "octavo clima"; examinaremos después el órgano que percibe esta realidad, a saber, la conciencia imaginativa, la Imaginación cognitiva; y finalmente propondremos algunos ejemplos, entre los muchos, ciertamente, que nos ofrece la topografía de estos intermundos, como los han contemplado quienes realmente han estado ahí.

NOTAS

1. EI presente texto corresponde a una conferencia pronunciada por H. Corbin en el Colloque du Symbolisme, París, 1964.

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